2 tazas de agua.
Opcional: Un toque de miel para suavizar el sabor fuerte del ajo.
Paso a paso:
Coloca el agua en una olla junto con la ramita de canela y el ajo machacado. Llévalo a ebullición.
Cuando empiece a hervir, añade el orégano, baja el fuego y déjalo cocinar durante unos 3 a 5 minutos.
Retira del fuego, tapa la olla y deja que repose durante unos 5 a 10 minutos.
Filtra la mezcla con un colador, sírvela caliente y endúlzala con un poco de miel si lo deseas.
⚠️ Precauciones y contraindicaciones importantes
Aviso de salud: Aunque se trate de elementos naturales, los remedios caseros concentrados no son aptos para todo el mundo y no sustituyen un tratamiento médico.
Embarazo y lactancia: El orégano y la canela en grandes cantidades (o en infusiones concentradas) no se recomiendan durante el embarazo debido a su efecto estimulante sobre el útero.
Problemas de coagulación: Tanto el ajo como la canela poseen efectos anticoagulantes naturales. Si tomas medicamentos para la sangre o vas a someterte a una cirugía, debes tener precaución.
Exceso: Consumir este tipo de infusiones en exceso puede causar irritación estomacal o acidez debido a la potencia del ajo y los compuestos fenólicos del orégano.