Estas circunstancias siguen suscitando interrogantes entre los investigadores.

Cuando la madre regresó a su coche, poco antes de la una de la tarde, la situación ya había dado un giro dramático.
Las puertas del vehículo estaban cerradas con llave y los dos niños se encontraban dentro. Alertados por los gritos de la joven, los vecinos intervinieron rápidamente. A pesar de la pronta llegada de los servicios de emergencia y los intentos de reanimación, los pequeños no pudieron ser salvados.
La investigación iniciada tras el incidente debe ahora esclarecer con precisión cómo se desarrollaron los hechos. Varias preguntas siguen sin respuesta. Los investigadores intentan determinar, en particular, por qué los niños se encontraban en el vehículo en ese momento y cuánto tiempo permanecieron allí.
La investigación también deberá aclarar si los chicos fueron olvidados en el vehículo o si regresaron allí por su cuenta después de llegar a casa.
El desgarrador testimonio de la abuela
Pocos días después de la tragedia, la abuela de los niños habló para abordar algunos de los rumores que circulaban sobre el caso.
Visiblemente angustiada, explicó que su familia estaba pasando por un momento extremadamente difícil. Lamentó ciertas especulaciones que se habían difundido públicamente y recalcó que, hasta el momento, no se había identificado ningún elemento sospechoso en la investigación.
Según ella, el intenso calor influyó significativamente en lo sucedido ese día. Describió a su hija como una madre preocupada por numerosos problemas personales y que lidiaba con una gran carga mental.
Quienes la conocían bien también la describen como una mujer profundamente afectada por los hechos. Su hermana le confió que había llorado sin parar desde la tragedia y que tenía mucha dificultad para expresarse. La madre de los niños también estuvo hospitalizada durante varios días.
Una familia afligida que enfrenta dificultades
El viernes 26 de junio, Kassim y Sadek fueron enterrados juntos en un cementerio de Carpentras.
La autopsia concluyó que la muerte se debió a una exposición prolongada a calor excesivo. En el momento del incidente, la temperatura exterior era de aproximadamente 48 °C. Según los investigadores, la temperatura dentro del vehículo, que estaba estacionado bajo la luz directa del sol y carecía de aire acondicionado, podría haber alcanzado los 70 °C.
Hoy, mientras continúa la investigación, toda una familia intenta sobrellevar un dolor inmenso y comprender cómo un día cualquiera pudo convertirse en una tragedia devastadora .
Mientras esperan las conclusiones finales de la investigación, los familiares se aferran al recuerdo de los dos niños pequeños.
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