No la estires con brusquedad, pero mantén la zona razonablemente plana y apoyada.
Esto hace que las puntadas sean más fáciles de ver.
Trabaja con buena iluminación
La luz natural es maravillosa para coser, pero una lámpara de trabajo potente también funciona de maravilla.
Usa correctamente la punta protectora
Siempre que sea posible, orienta el descosedor de modo que la bolita protectora redondeada quede entre el filo de corte y la tela mientras te deslizas por debajo de la puntada.
El ángulo exacto depende de la costura y de la tela, así que no fuerces la herramienta en una posición que resulte incómoda.
Corta hilos, no tela
Mantén la atención en el hilo que quieres cortar.
El objetivo es hacer un corte pequeño, no un tajo largo y drástico a través de la costura.
¿Debes cortar todas las puntadas?
No necesariamente.
En una costura corta, puede resultar más fácil cortar las puntadas una a una.
En una costura más larga, a menudo puedes cortar puntadas a intervalos y luego separar suavemente la costura para que los hilos restantes sean más fáciles de retirar.
Sin embargo, las telas delicadas requieren un cuidado especial.
Si la tela es frágil, elástica, de tejido suelto o costosa, trabaja más despacio y retira menos puntadas cada vez.
¿Qué hacer si el hilo está muy tenso?
No fuerces el descosedor para meterlo debajo.
En su lugar, busca un punto donde puedas acceder más fácilmente a una puntada concreta.
También puedes aflojar suavemente la costura con los dedos antes de introducir la herramienta.
Recuerda:
Si notas resistencia, es señal de que debes cambiar la posición, no de que debas empujar con más fuerza.
Cómo usar el descosedor en un dobladillo
Los dobladillos son una de las razones más comunes por las que se recurre al descosedor.
Dale la vuelta a la prenda y localiza la costura del dobladillo.
Trabaja desde el revés y corta con cuidado las puntadas a lo largo de la sección que quieras abrir.
Una vez retiradas suficientes puntadas, despliega el dobladillo con suavidad.
Es posible que observes pequeños agujeros o marcas de pliegue donde estaba la costura anterior. Dependiendo de la tela, estas marcas pueden volverse menos visibles tras un planchado suave.
Cómo quitar una cremallera
El descosedor también resulta útil al reemplazar o ajustar una cremallera.
Esto requiere mayor cuidado, ya que la costura de la cremallera suele estar muy cerca de la tela de la prenda.
Trabaja despacio.
Corta únicamente los puntos que sujetan la cremallera y comprueba con frecuencia que la cuchilla no esté atrapando la tela que hay debajo.
Si la cremallera atraviesa varias capas, tómate tu tiempo y ve separando las capas a medida que trabajas.
Cómo quitar los puntos de hilván
Los puntos de hilván suelen ser más largos y fáciles de quitar que las costuras definitivas.
Introduce el descosedor debajo de un punto y córtalo.
Como los puntos de hilván suelen ser más largos, a menudo puedes retirar el hilo suelto una vez que has cortado varias secciones.
Esta es una de las formas más sencillas de practicar si te estás iniciando en el uso de esta herramienta.
¿Qué telas requieren cuidados especiales?
Algunas telas son mucho más delicadas y propensas a dañarse que otras.
Ten especial cuidado con:
Seda
Satén
Chifón (gasa)
Encaje
Algodón muy ligero
Tejidos de punto
Telas de tejido abierto o suelto
Ropa vintage
Con estos materiales, incluso un pequeño corte accidental puede notarse mucho.
En el caso de prendas delicadas o valiosas, practica primero con un retal de tela similar.
Errores comunes al usar el descosedor
Aplicar demasiada fuerza
El descosedor debería cortar el hilo con relativamente poco esfuerzo.
Si tienes que empujar con fuerza, detente.
Cortar hacia ti sin precaución
Un movimiento controlado es más seguro que un movimiento amplio y rápido. Mantén los dedos fuera de la trayectoria de la punta afilada.
Intentar cortar varias capas a la vez
Separa las capas siempre que sea posible.
Trabajar con poca luz
Puede resultar difícil distinguir los puntos pequeños de la propia tela.
Una buena iluminación puede facilitar mucho el trabajo.
Trabajar con prisas
Esta es una tarea de costura en la que la paciencia realmente merece la pena.
Es mejor quitar un punto pequeño cada vez que provocar un gran agujero accidental.
Cómo sujetar el descosedor
No existe una única forma correcta de sujetarlo.
Sujétalo de la manera que te proporcione mayor control.
Muchas personas lo sujetan de forma similar a un lápiz o a una pequeña herramienta de manualidades, utilizando el pulgar y los dedos para guiar la punta. Lo importante es que el agarre se sienta relajado.
Deberías poder realizar movimientos pequeños en lugar de otros grandes y bruscos.
Cómo elegir un buen descosedor
Si vas a comprar tu primer descosedor, no necesitas nada sofisticado.
Busca:
Un mango cómodo
Una hoja de corte afilada y limpia
Una bolita protectora suave
Un tamaño fácil de controlar
Una tapa protectora, si se incluye
Un mango más grande puede resultar más cómodo si tienes dificultades para agarrar herramientas de costura muy pequeñas.
Y, por favor, conserva la tapa protectora siempre que el descosedor la incluya.
Esa pequeña punta afilada merece un lugar seguro donde guardarse cuando no se esté utilizando.
¿Qué puedes usar en lugar de un descosedor?
Si no tienes un descosedor, unas tijeras pequeñas de bordar o unas tijeras cortahilos afiladas…